La importancia del juego de roles en los niños

La importancia de los juegos de roles en los niños.

El juego de roles desempeña un papel muy importante en el desarrollo infantil. Básicamente, se trata de un tipo de juego en el que el pequeño imita situaciones de la vida real y encarna a otras personas, lo que le permite formarse una imagen del mundo que lo rodea y desarrollar sus habilidades. De hecho, el juego de roles es mucho más que un simple entretenimiento ya que prepara al niño para su vida futura como adulto.

Por lo general, el niño descubre el juego de roles de forma natural alrededor de los 3 años. A esta edad ya es capaz de reconocerse como una persona independiente y empieza a crear sus propias representaciones mentales del mundo.

Al inicio, lo más común es que el pequeño se limite a representar la vida de los adultos, ya sea la cotidianidad de quienes le rodean o la historia de los personajes que ve en los dibujos animados, los cuentos infantiles o la televisión.

A medida que crezca el pequeño irá siendo capaz de recrear escenarios más complejos, fruto del desarrollo de su capacidad de representación, creatividad, vivencias y las relaciones con otras personas. Esto se produce entre los 4 o 5 años, una edad en la que el pequeño ya cuenta con las herramientas psicológicas necesarias para aprovechar al máximo los beneficios del juego de roles, aunque no será hasta cerca de los 7 años que se convertirá en un auténtico actor.

El juego de roles potencia las siguientes habilidades:

  • Fomenta la creatividad

Cuando el niño juega a convertirse en médico, padre o abogado no solo imita los comportamientos de los adultos que le rodean, sino que también da rienda suelta a su creatividad. De hecho, es usual que cruce continuamente el límite entre lo real e imaginario, dando vida a sus propios personajes y creando situaciones completamente nuevas. Por eso, es un ejercicio excelente para estimular su imaginación y potenciar su creatividad.

  • Estimula el desarrollo del lenguaje

A través este tipo de juego el niño también desarrolla su lenguaje y aprende palabras y conceptos nuevos. Algunos de los términos que utiliza los ha escuchado con anterioridad, pero en el momento del juego, cuando interpreta a otra persona, es cuando les otorga un sentido y los incluye en su vocabulario. También puede aprender nuevas palabras y expresiones con los otros niños que juegan con él.

  • Regula sus emociones     

A través de los personajes que representa, el niño expresa sus ideas, sentimientos y forma de ver el mundo. El hecho de ponerse en otra piel le permite mostrar su mundo interior con mayor facilidad y canalizar sus miedos, conflictos y preocupaciones.

  • Favorece la resolución de problemas

En el juego de roles el niño afronta múltiples problemas y situaciones que forman parte de la vida cotidiana. Por eso es una oportunidad para desarrollar sus herramientas de resolución de conflictos y aprender a tomar sus propias decisiones.

  • Desarrolla las habilidades sociales

A través del juego de rol el niño también aprende a comunicarse con otras personas y a establecer diferentes tipos de vínculos. Aprende a ceder el turno, escuchar, rebatir el criterio de los demás de forma respetuosa y ser más empático.