Hay una escena que vale la pena repetir: cierras el libro y tu hijo te dice «¡otra vez!». Leer en voz alta le permite disfrutar una historia contigo desde mucho antes de que pueda leerla por su cuenta. Y cuando ya lee solo, todavía puede disfrutar ese momento compartido.
Empieza con diez minutos
- Deja que elija. Ofrécele dos libros que también te guste leer. Si escoge el mismo de ayer, vuelvan a él.
- Lee despacio. Haz pausas para mirar las ilustraciones. Si quiere comentar algo, escucha y deja que la conversación vuelva a la historia.
- Encuentra un momento que puedan repetir. Después de comer, antes de dormir o al llegar a casa. Si un día solo leen dos páginas, esas dos páginas cuentan.
Una idea para esta noche
Con un bebé, señala una imagen y espera a ver qué mira, toca o señala. Con un niño que ya sigue historias, detente en una ilustración y pregunta «¿qué crees que va a pasar?». Si quiere seguir de corrido, pasa la página. La conversación nace de compartir el cuento.
Cuando el libro les guste, déjenlo a mano para volver a abrirlo mañana.

